Exequias de un niño bautizado

Antífona de Entrada

Vengan, benditos de mi Padre, tomen posesión del Reino preparado para ustedes desde la creación del mundo. (T.P. Aleluya).

[Misa]

Oración Colecta

Oremos:
Padre clementísimo, que por uno de esos designios tuyos que no podemos entender, pero que están llenos de amor y de sabiduría, has querido llamar a ti, desde el comienzo mismo de su vida, a este niño, __________________________________________, hijo tuyo por el bautismo, concédenos vivir de tal manera que algún día podamos reunirnos con él en la gloria de tu Reino.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.

[Misa]

Primera Lectura

El Señor destruirá la muerte para siempre

Lectura del libro del profeta Isaías
25, 6. 7-9

En aquel día, el Señor del universo preparará sobre este monte un festín con platillos suculentos para todos los pueblos.
El arrancará en este monte el velo que cubre el rostro de todos los pueblos, el paño que oscurece a todas las naciones. Destruirá la muerte para siempre; el Señor Dios enjugará las lágrimas de todos los rostros y borrará de toda la tierra la afrenta de su pueblo. Así lo ha dicho el Señor. En aquel día se dirá:
"Aquí está nuestro Dios, de quien esperábamos que nos salvara; alegrémonos y gocemos con la salvación que nos trae".
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Del salmo 148

Que todos alaben al Señor.

Alaben al Señor en las alturas, alábenlo en el cielo; que alaben al Señor todos sus ángeles, celestiales ejércitos.
Que todos alaben al Señor.

Reyes y pueblos todos de la tierra, gobernantes y jueces de este mundo; jóvenes y doncellas, niños y ancianos juntos, el nombre del Señor alaben todos, pues su nombre es excelso.
Que todos alaben al Señor.

Su gloria sobrepasa cielo y tierra y ha hecho fuerte a su pueblo. Que lo alaben los fieles de Israel, a quien él eligió como su pueblo.
Que todos alaben al Señor.

Segunda Lectura

En Cristo todos volverán a la vida

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios
15, 20-23

Hermanos: Cristo resucitó, y resucitó como la primicia de todos los muertos. Porque si por un hombre vino la muerte, también por un hombre vendrá la resurrección de los muertos.
En efecto, así como en Adán todos mueren, así en Cristo todos volverán a la vida; pero cada uno en su orden: primero Cristo, como primicia; después, a la hora de su advenimiento, los que son de Cristo.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
La voluntad del que me envió, dice el Señor, es que yo no pierda a ninguno de los que él me ha dado, sino que los resucite en el último día.
Aleluya.

Evangelio

El que cree en el Hijo tiene vida eterna y yo lo resucitaré en el último día

Ý Lectura del santo Evangelio según san Juan
6, 37-40

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús dijo a la multitud:
"Todo aquel que me da el Padre viene hacia mí; y al que viene a mí yo no lo echaré fuera, porque he bajado del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió.
Y la voluntad del que me envió es que yo no pierda nada de lo que él me ha dado, sino que lo resucite en el último día. La voluntad de mi Padre consiste en que todo el que vea al Hijo y crea en él, tenga vida eterna y yo lo resucite en el último día".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]

Oración sobre las Ofrendas

Por el sacrificio que vamos a ofrecerte, concede, Señor, a estos padres que hoy te devuelven el hijo que les diste, merecer con su forma de vida, el gozo de volver a abrazarlo en tu Reino.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

Prefacio

Dios, autor y dueño de la vida

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Porque una decisión tuya nos da la vida; tus decretos la dirigen, y un mandato tuyo, en castigo del pecado, nos devuelve a la tierra de la que salimos. Y porque a los que hemos sido redimidos por la muerte de Cristo, por esa misma voluntad soberana nos llamas a participar de su gloriosa resurrección.
Por eso,
con los ángeles y los santos, te cantamos el himno de alabanza diciendo sin cesar:
[Misa]

Antífona de la Comunión

Creemos que, si por el bautismo hemos muerto con Cristo, también viviremos con él. (T.P.Aleluya).

[Misa]

Oración después de la Comunión

Oremos:
Que la comunión del Cuerpo y la Sangre de tu Hijo, nos conforte, Señor, en las dificultades de esta vida y reanime en nosotros la feliz esperanza de la vida futura.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

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